Lo imprescindible en Marrakech es ver cómo Yamaa el Fna cobra vida al anochecer, explorar los zocos, visitar el Palacio de la Bahía, la Madrasa Ben Youssef y las Tumbas Saadíes, pasear por el Jardín Majorelle, probar un hammam tradicional, comer tajín y tanjia, y hacer una excursión de un día a las montañas del Atlas.
Cómo se organiza la ciudad
Marrakech se asienta en una llanura a unos 450 metros sobre el nivel del mar, con el Alto Atlas visible al sur en los días despejados. Fue fundada en el siglo XI, y sus murallas de tierra roja, de unos 19 km de longitud, le dan el sobrenombre de «la Ciudad Roja». La ciudad vieja amurallada, la medina, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Los visitantes se mueven sobre todo entre cuatro zonas:
- La medina: zocos, monumentos, riads y Yamaa el Fna. En gran parte sin coches, se recorre mejor a pie.
- La Kasbah y el Mellah: la parte sur de la medina, con las murallas del palacio real, las Tumbas Saadíes y el antiguo barrio judío.
- Gueliz: la ciudad nueva construida en el siglo XX, con bulevares, tiendas, galerías y cafés.
- Hivernage y el Palmeral: hoteles más grandes, jardines y resorts con piscina.
Monumentos que merecen tu tiempo
Podrías dedicar una semana a los monumentos. Estos son los que conviene priorizar, más o menos por este orden.
- Madrasa Ben Youssef: una antigua escuela coránica con un patio de cedro tallado, estuco y azulejos de zellige, y pequeñas celdas de estudiantes en la planta superior.
- Palacio de la Bahía: el palacio de un visir del siglo XIX, con patios, techos pintados y jardines.
- Tumbas Saadíes: sepulcros reales del siglo XVI, sellados durante generaciones y redescubiertos en 1917. La Sala de las Doce Columnas es lo más destacado.
- Palacio El Badi: el inmenso palacio en ruinas del sultán Ahmad al-Mansur, con vistas sobre la medina desde sus muros.
- Mezquita Kutubía: el emblema de la ciudad, con un alminar del siglo XII. La entrada está reservada a los musulmanes, pero los jardines y el exterior están abiertos a todos.
- Dar Si Said y el Museo de Marrakech: interesantes por la artesanía, las alfombras y la arquitectura si te sobra tiempo.
Los horarios de apertura y los precios de las entradas cambian, así que infórmate allí mismo. La mayoría de los monumentos se pagan en dírhams en la puerta. Si prefieres un plan ya hecho, sigue nuestro itinerario de 3 días en Marrakech.
Yamaa el Fna y los zocos
Yamaa el Fna es la plaza central y el motivo por el que viene mucha gente. De día hay puestos de zumo de naranja, aguadores y tatuadoras de henna. A partir de media tarde se montan decenas de puestos de comida y se forman corros en torno a músicos, acróbatas y cuentacuentos. Ve una vez con luz y otra de noche.
Al norte de la plaza, los zocos se extienden por más de un kilómetro de callejuelas cubiertas. Busca el Souk Semmarine (tejidos y artículos varios), el Souk des Teinturiers (tintoreros), el Souk Haddadine (herreros) y Rahba Kedima, la antigua plaza de las especias. Los precios rara vez están marcados. Regatea con educación y márchate si el precio no te convence.
Entre las mejores compras están los bolsos de cuero y las babuchas, las alfombras tejidas a mano, los faroles de latón, la cerámica, el aceite de argán y las especias. Las tiendas de artesanía de precio fijo son útiles para hacerte una idea de los precios justos antes de regatear.
Jardines y rincones tranquilos
Marrakech es una ciudad jardín, y en los jardines es donde se escapa del bullicio.
- Jardín Majorelle: creado por el pintor francés Jacques Majorelle y restaurado más tarde por Yves Saint Laurent y Pierre Bergé. Famoso por sus edificios azul cobalto y su colección de cactus. Reserva por internet y con antelación las entradas con horario.
- Le Jardin Secret: el jardín restaurado de un riad en pleno corazón de la medina, con una torre a la que se puede subir.
- Jardines de la Menara: un gran estanque y un pabellón rodeados de olivares, de entrada gratuita y especialmente bonitos a última hora de la tarde.
- Jardines del Agdal: históricos huertos reales al sur del palacio, abiertos solo determinados días.
Gastronomía, hammams y experiencias locales
Marrakech tiene sus propios platos. La tanjia es la especialidad de la ciudad: ternera o cordero cocinados a fuego lento con limón confitado, ajo y comino en una vasija de barro, tradicionalmente en las brasas del horno de un hammam. El mechoui, cordero entero asado, se vende al peso cerca de la plaza a la hora de comer. Prueba también el tajín de pollo con aceitunas y limón confitado, el cuscús de los viernes, la sopa harira y el té a la menta con dulces de almendra. Nuestra guía gastronómica de Marruecos los explica con detalle.
Un hammam es un baño de vapor seguido de una exfoliación con jabón negro y un guante áspero llamado kessa. Los hammams públicos de barrio son baratos y auténticos, con horarios o zonas separados para hombres y mujeres. Los hammams privados tipo spa, en riads y hoteles, son más cómodos para una primera vez. Una clase de cocina, que suele empezar con una visita al mercado, es otra buena actividad de media jornada.
Excursiones de un día desde Marrakech
La ciudad es una base para descubrir montañas, cascadas, costa y paisajes desérticos, todo ello al alcance en un día.
| Destino | Distancia | Trayecto por sentido | Por qué ir |
|---|---|---|---|
| Valle del Ourika | Unos 60 km | 1–1,5 horas | Aldeas bereberes, río y cascadas |
| Imlil | Unos 65 km | 1,5 horas | Pueblo de montaña a los pies del monte Toubkal (4.167 m) |
| Cascadas de Ouzoud | Unos 150 km | 2,5 horas | Las cascadas más conocidas de Marruecos |
| Esauira | Unos 190 km | 2,5–3 horas | Puerto atlántico, murallas y marisco |
| Ait Ben Haddou | Unos 180 km | 3,5–4 horas | Ksar de adobe declarado Patrimonio de la UNESCO |
Entre las opciones más populares están la excursión privada de un día a Esauira y la excursión de un día a las cascadas de Ouzoud. El Sáhara requiere más tiempo: consulta nuestros viajes al desierto del Sáhara desde Marrakech, que duran de dos días en adelante.
Cuándo ir y cuánto tiempo quedarse
La primavera (de marzo a mayo) y el otoño (de septiembre a noviembre) son las épocas más agradables, con máximas diurnas que suelen situarse entre 22 y 30°C. El verano es muy caluroso, a menudo con 38°C o más en julio y agosto, así que planifica las visitas para primera hora de la mañana y descansa por la tarde. Los días de invierno son soleados, con unos 18–20°C, pero las noches bajan hasta unos 5°C y en los riads puede hacer frío.
Dos días completos bastan para lo esencial. Con tres o cuatro días puedes añadir una excursión y bajar el ritmo. El aeropuerto de Marrakech Menara está a unos 6 km de la medina, y los trenes conectan la ciudad con Casablanca en aproximadamente 2 horas y 40 minutos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es más conocida Marrakech?
Por su medina y la plaza de Yamaa el Fna, los zocos, los palacios y jardines históricos, el alojamiento en riads y su condición de punto de partida para los viajes a las montañas del Atlas y al Sáhara.
¿Cuántos días debería pasar en Marrakech?
De dos a tres días es lo adecuado para la mayoría de los visitantes. Añade un día por cada excursión que quieras hacer.
¿Pueden los no musulmanes entrar en las mezquitas de Marrakech?
No. Las mezquitas de Marrakech, incluida la Kutubía, no están abiertas a los visitantes no musulmanes. La Madrasa Ben Youssef y las Tumbas Saadíes están abiertas a todo el mundo.
¿Se puede recorrer Marrakech a pie?
La medina sí, y caminar es la única manera de recorrer la mayor parte de ella. Usa taxis para llegar a Gueliz, al Jardín Majorelle y a los Jardines de la Menara.
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